Anthony Paul Moo-Young
(1954-?)
-1-
Seamos solo el Ser y olvidémonos de todo lo demás.¹
-2-
Los pensamientos necesitan energía para ir y venir y nosotros se la damos al prestarles atención, rechazarlos, tratar de suprimirlos o quejarnos de su continua aparición.
Si los ignoramos y permanecemos simplemente presentes y firmes en el Ser, pendientes del entorno donde juegan, los pensamientos gradualmente se irán calmando.²
-3-
Mantengámonos presentes sin tratar de hacernos conscientes de lo percibido, así la mente permanecerá en una especie de neutralidad.³
-4-
Permanezcamos en el Ser y dejemos que el Ser se ocupe de nuestras vidas, en esto consiste verdaderamente la rendición total.
Entonces veremos que la actividad cotidiana no está en conflicto con la no dualidad.
Si nos identificamos con el cuerpo y la persona, será responsabilidad de la persona cuidar de su propia vida.
Pero si nos identificamos con el Ser, entonces el Ser cuidará del cuerpo.⁴
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Solo hay vida, no hay nadie viviéndola.
Nosotros somos la vida y al mismo tiempo la vida es atestiguada mientras tiene lugar en nosotros.
Permanezcamos solo como el Ser, presentes en el Ser sin que la atención se quede atrapada en nada y ya no necesitaremos ocuparnos de nuestra vida nunca más.⁵
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Cuando reconocemos nuestro verdadero Ser, el mundo no se desvanece, todo nuestro entorno sigue aquí como siempre, lo que desaparece es la historia que habíamos creado a su alrededor.⁶
Por eso se dice que hay una sola tierra, pero millones de mundos en ella.
En cada cuerpo hay un mundo privado proyectado por nuestra psique, que impide que podamos vivir y ser felices en el mundo que tenemos en común.⁷
Hemos de salir por completo de esa historia personal y regresar al lugar común original que está aquí mismo donde estamos.⁸
-7-
No tenemos que renunciar a nuestra vida ni abandonar el mundo para reconocer nuestra verdadera naturaleza, sino renunciar al apego a la persona y al mundo, que son solo ideas que observamos desde lo que ya somos.⁹
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Es imposible que lo correcto para nosotros resulte equivocado para alguien más.
Eso solo ocurre con las acciones fruto de las decisiones personales.
Una acción correcta es siempre correcta para todos.¹⁰
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El yo soy es el sentimiento natural de ser conscientes que nadie puede eliminar.
Yo soy significa consciencia y está en el cuerpo, solo hay que eliminar su ilusoria identificación con todas las características añadidas desde la niñez, de manera que el yo soy quede desnudo, lo cual produce pura dicha y paz.¹¹
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En realidad nadie es capaz de estar permanentemente en el Ser, nadie lo ha logrado jamás.
Pero si reconocemos el Ser como lo que verdaderamente somos, todo es perfecto y sin esfuerzo, siempre y en todo momento.¹²
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Quien busca jamás encontrará respuesta, porque la respuesta es precisamente aquél que busca esa respuesta.¹³
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Si nos hacemos conscientes de la calma y la tranquilidad que aparecen por sí mismas cuando dejamos de perseguir los pensamientos, sentiremos un inmenso vacío que nada puede alterar y comprobaremos que las acciones se suceden por sí mismas con una maravillosa sincronicidad y un fluir especial.¹⁴
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Somos la presencia misma y en nuestro estado natural de consciencia los pensamientos no tienen poder.
Pero basta con tomar por real uno solo de esos pensamientos, para perdemos en todo tipo de ilusiones e imaginaciones.¹⁵
-14-
En un determinado momento, los pensamientos se vuelven irrelevantes y el Ser se revela por completo.¹⁶
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No debemos vivir desde la persona envueltos en el pasado, sino presentes en la consciencia de algo fresco y sin historia.
Dejemos que los pensamientos lleguen como quieran y sintamos libremente cualquier sentimiento.¹⁷
-16-
Somos el Ser, lo Eterno, lo Real y somos a la vez el ser que aparentemente evoluciona, cambia y madura como parte del juego de la consciencia.¹⁸
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La atención solamente puede dirigirse hacia lo que no está aquí y ahora, para superponerlo a nuestro reconocimiento intuitivo y sin esfuerzo de lo presente.
Por eso, al recuperar la atención de donde esté enfocada, solo queda la presencia.¹⁹
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En realidad solo hay un ahora, sin nadie que esté en este ahora ni pueda escapar de él.²⁰
Solo la atención puede salirse del presente y volver a él.²¹
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Nuestra capacidad de creer puede crear una verdad a partir de un montón de conceptos y aquello donde depositamos la atención se nos aparece como un hecho, cuando solo hay un interminable fluir de la manifestación de la consciencia que se despliega en nuestra misma presencia.
Somos creadores de conceptos y aquellos en los que creemos se vuelven reales para nosotros.
Solo tenemos que presionar enter y estamos dentro, nuestros conceptos se convierten en nuestra realidad.²²
-20-
Los pensamientos aparecen cuando nos identificamos con la persona, no cuando somos el Ser puro.²³
-21-
Creemos que para vivir en este mundo tenemos que hacerlo desde la persona guiados por los pensamientos.
Pero no es así, podemos vivir por siempre permaneciendo en la verdad del Ser.²⁴
-22-
Algo puede interponerse en nuestro camino si vamos a algún sitio, pero no hay camino hacia donde ya estamos.
Por eso lo único que puede haber es un reconocimiento de que estamos donde estamos.²⁵
-23-
El Ser no necesita meditar, ni necesita la introspección para llegar a sí mismo.²⁶
-24-
La mente es solo el instrumento que el Ser usa para imaginar ser algo distinto de sí mismo.²⁷
-25-
Un día este cuerpo desaparecerá y estaremos allí para atestiguar cómo aparecen ante nosotros todos los asuntos no resueltos, tratando de arrastrar nuestra atención para apartarla del aquí y atarnos a la rueda del renacimiento sin fin.
Por eso, mientras aún tengamos cuerpo y salud debemos reconocer el verdadero Ser en nosotros.²⁸
-26-
Somos aquello que en nosotros percibe y no puede ser percibido.
Cuando estemos en disposición de reconocer que incluso el yo soy mismo es percibido, entonces no quedará más que decir ni que pensar, porque estaremos más allá, en la no dualidad indiscernible.²⁹
-27-
Nuestra vida puede ser realmente bella si dejamos de creer en las promesas de los pensamientos que nos dicen cómo tenemos que ser y qué tenemos que hacer.
Nosotros ya somos, dejemos simplemente que todo se desarrolle en nuestra presencia.
Esta es una maravillosa forma de vivir que podemos comenzar desde ahora mismo.³⁰
-28-
El sentimiento del yo soy está solo en el estado de vigilia junto con la consciencia y el despertar de nuestro ser como ser vivo, como algo particular.
Pero si la consciencia misma aparece, debe aparecer dentro de algo que aún no ha aparecido.
La consciencia y el yo soy, funcionan como testigos de todo lo que se manifiesta en el tiempo, el espacio y la forma.
Sin embargo, incluso la sensación de la presencia en sí misma es observable y por lo tanto conserva algún grado fenomenológico.
Aquello que observa no tiene forma y la imaginación no puede representárselo.
Es el Absoluto, el Ser Supremo que dá nacimiento al Ser y a través del Ser da nacimiento al mundo.
Nada existe aparte de Él, incluido el Ser.
Es lo Absoluto, más allá del concepto de lo Absoluto.³¹
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MIS COMENTARIOS
¹ El Ser es Brahman, la consciencia testigo.
² Permanecer en la consciencia testigo de la percepción, el estado mental original, sin dejarnos arrastrar por los pensamientos involuntarios que aparecen.
³ La presencia es la consciencia testigo y cuando la mente se encuentra en esa especie de neutralidad, está en su estado original.
⁴ Impecable explicación de la rendición y entrega al devenir y cómo el estado mental original no conflictúa con la vida cotidiana, sino con las ilusiones del pensamiento.
Si dejamos a un lado el pensamiento y su persona, todo se desenvuelve por sí mismo, ya que es la manifestación espontánea de la Consciencia Única.
⁵ La persona que creemos ser y que vive dentro de nuestro cuerpo no somos nosotros, es una ilusión del pensamiento y el error es identificarnos con ella, lo que nos hace correr su misma suerte. Solo con que corrijamos este error, todo ocupa ello solo su lugar y cuida de sí mismo.
⁶ Al desidentificarnos de la persona todo su mundo desaparece, pero no el nuestro común a todos, que es la manifestación espontánea de la Consciencia Única, porque nosotros no somos la persona ni el cuerpo. Con ser el testigo de todo lo percibido y experimentado es suficiente, pero realmente somos la Consciencia Única misma, o esta no sería única.
⁷ Somos lo mismo expresándose a través de diferentes cuerpos y mentes que dan lugar a distintas formas, personas y concepciones de mundos personales donde nacemos, vivimos y morimos atrapados entre los pensamientos. Muy pocos nos establecemos en el estado mental original y muchos menos aún reconocemos el vacío de nuestra verdadera naturaleza original.
⁸ Retirar la atención de los pensamientos, nos permite establecernos en el estado mental original y entregarnos con plena confianza al devenir de la manifestación espontánea de la Consciencia Única.
⁹ Lo que consideramos que es nuestra vida, estará allí como está siempre que prestemos atención a los pensamientos como de costumbre, igual que todo el mundo que nos rodea con todas sus cosas y sus gentes que tan familiares nos son. Lo único que necesitamos es darnos cuenta de que no somos la persona en el cuerpo y desidentificarnos de ellos, entonces inmediatamente estaremos en el estado mental original y comprobaremos cómo la manifestación se desarrolla espontáneamente.
¹⁰ La acción correcta es aquella que se corresponde exactamente con las circunstancias presentes y carece de intención, por lo que responde espontáneamente a la necesidad del momento que pasa y no genera karma.
¹¹ El testigo o yo soy es realmente la persona o ego sin todo lo añadido a lo largo del tiempo. O dicho de otra manera, cuando nuestra consciencia de ser acumula conocimientos, experiencias y características que consideramos propias, es la persona o ego.
¹² Y esto es así porque solo se trata de desidentificarnos del cuerpo, de la persona y después también del testigo o Ser sin necesidad de identificarnos con nada más, lo cual es nuestra verdadera naturaleza original.
¹³ El instante del reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza original, es en verdad la substitución del sujeto en nosotros, por el Absoluto que es uno con toda la manifestación.
¹⁴ Ese vacío es la ausencia de persona y el fluir especial es el propio de la manifestación de la Consciencia Única.
¹⁵ La presencia es la consciencia testigo y el estado natural de consciencia es el estado mental original desde donde observamos el ir y venir de los pensamientos involuntarios sin prestarles atención. En el momento en que lo hacemos, la ilusión de Maya o el samsara aparece de inmediato.
¹⁶ El Ser es el testigo de la percepción, que aparece sin más cuando le retiramos la atención a los pensamientos y nos desidentificamos de la persona que lleva nuestro nombre y nuestra historia personal.
Aunque en ocasiones no nos identificamos tampoco con el testigo y lo que se revela es el vacío de nuestra verdadera naturaleza original.
¹⁷ Una vez reconocido el vacío de nuestra verdadera naturaleza original, impera la no dualidad y nada hay deseable o rechazable en la espontánea manifestación de la Consciencia Única.
¹⁸ Siendo vacío, somos también la persona y la Consciencia Única en toda su manifestación.
¹⁹ Para estar aquí y ahora solo tenemos que recuperar la atención de donde esté enfocada, con lo que podremos simplemente darnos cuenta de haber estado aquí y ahora desde siempre, siendo lo que somos.
²⁰ Buscar un sujeto es tarea inútil, pues si la búsqueda llega a su fin con éxito solo pone de manifiesto que por no haber sujeto, no hay ni el sujeto que se buscaba como su propio objeto.
²¹ La atención puede ir y venir libremente de aquí para allá, pero sin quedarse atrapada en nada, pues aquello donde se deposita cobra aparente vida propia y nos arrastra a su ilusoria realidad.
²² No hay otra realidad personal, que la formada por nuestros propios conceptos sobre la manifestacion espontánea de la Consciencia Única.
²³ El Ser puro aquí es el yo soy desnudo o consciencia testigo, desde donde tenemos la opción de prestar atención a los pensamientos involuntarios que aparecen sin cesar, o no.
²⁴ Para vivir siempre presentes en la consciencia testigo o Ser, no necesitamos haber reconocido el vacío de nuestra verdadera naturaleza original, sino solo habernos desidentificado de la persona o ego del pensamiento, lo cual nos sitúa de inmediato en el estado mental original.
²⁵ Al principio nos parece que tenemos que ir muy lejos y hacer muchas cosas para poder llegar a encontrar nuestra verdadera naturaleza, pero como es lo que ya somos, solo tenemos que dejar de fugarnos de aquí y ahora con la atención y de inmediato todo es lo que es sin más y ocupa su lugar.
²⁶ Identificados con la persona, necesitamos meditar para aprender a retirar la atención de los pensamientos y llegar al testigo de la percepcion o incluso introspección para reconocer nuestra verdadera naturaleza original. Pero como el vacío de la Consciencia Única, no tenemos que hacer nada para serlo.
²⁷ Las maravillosas funciones de la mente consiguen crear un mundo entero lleno de cosas y de gentes en el que vivir, donde en realidad nunca ha habido nada. Que confundamos los conceptos del pensamiento con un mundo completo y real que está efectivamente allá afuera, es la impresionante fantasía de Maya.
²⁸ Dicen las enseñanzas que en el momento de la muerte, debemos permanecer en el estado mental original apartados de los pensamientos o viajaremos con ellos como cuando viajamos mentalmente ahora al pensar en otro tiempo o en otro lugar. Por eso enfatizan la necesidad de reconocer nuestra verdadera naturaleza original en vida.
²⁹ Aquí sí que está señalando el vacío de nuestra verdadera naturaleza original, no la persona ni el testigo ilusorios.
³⁰ Desidentificarnos del cuerpo y la mente y permanecer simplemente presentes como consciencia testigo en el estado mental original apartados de los pensamientos, es posible para todos en este mismo instante, pero hay que querer hacerlo y eso es lo más difícil de todo, la intención de lograr la liberación.
³¹ Magistralmente descrito lo que no se puede describir, algo que pone de manifiesto su estupenda madurez como maestro y la profundidad de su propia realización.
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