martes

52. Duy Luc


Tich Duy Luc
(1923-2000)


-1-
La mente no tiene forma y los pensamientos no la pueden tocar, por eso no podemos definirla con palabras.
Es un espacio vacío donde no hay nada a lo que agarrarse, contiene el universo entero con la luna, el sol, las montañas, los ríos y todas las demás cosas, que por tanto deben ser también vacío.¹


-2-
En el momento en que reconocemos la mente original, decimos que hemos visto la naturaleza de la mente y nos hemos convertido en budas.
Y cuando salimos del ensueño en el que vivimos, se dice que hemos experimentado la iluminación


-3-
La naturaleza de nuestro ser es la no dualidad misma, aunque la actividad de nuestra mente se desarrolla en el tiempo y el espacio.³


-4-
Sin apego a los pensamientos, nos desidentificamos del sujeto que piensa y nos liberamos del sufrimiento, del nacimiento y de la muerte.⁴


-5-
Cuanto más vacía en el sentido de libre esté la mente, más actividad tendrá y más poderosamente experimentaremos su capacidad.
Cuando todos los malos hábitos del pasado se desvanecen, nuestra capacidad es igual a la de Buda.⁵


-6-
La pequeña muerte es vaciarnos del todo y abandonarnos por completo hasta experimentar la muerte sintiendo que el cuerpo se desvanece, pero conservándolo para volver a la vida.⁶


-7-
En realidad, en nuestra naturaleza no hay ignorancia alguna, ni ningún karma creado por ella que debamos destruir.⁷

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MIS COMENTARIOS

¹ Aquí la mente vacía que los pensamientos no pueden tocar es la Mente Única o Consciencia Única, que en su vacío es todo lo que existe.
Constantemente hay un baile entre los términos consciencia y mente que llama a engaño.
Si partimos de la Consciencia Única, unas tradiciones dicen que se origina en el Vacío y otras que su manifestación es una con el Vacío en su no dualidad, en todo caso representa la liberación tanto del samsara como del nirvana. Luego hay un paso intermedio que es la sensación de ser, la consciencia testigo o nirvana, que al moverse es la mente o los pensamientos que a su vez generan el ego o persona y el mundo de Maya. Unas veces mente son los pensamientos y otras el entorno donde los pensamientos aparecen.
Y para otro grupo de enseñanzas el término de partida es Mente Única, que es ya el Vacío y el Nirvana y que sin paso intermedio se transforma en los pensamientos, el ego y el mundo del samsara.
En todo caso, todas las enseñanzas siempre coinciden en dejar de identificarnos con el ego, la persona y los pensamientos, creyendo que es lo que somos y padeciendo todo tipo de sufrimiento por ello. Entonces, ya sea que lo hagamos mediante un proceso de pasos graduales con o sin prácticas intermedias o directamente, recuperamos sin más la plenitud, la dicha y la paz de lo que siempre hemos sido en verdad y alcanzamos la liberación de lo que creíamos ser y el sufrimiento innecesario que eso traía consigo.
La razón de ser de ese paso intermedio explícito en las enseñanzas o no, es que si comprendemos intelectualmente todo esto y sin necesidad de reconocer que seamos el universo, el vacío o dios, nos mantenemos en la consciencia testigo apartados voluntariamente de los pensamientos, no hay sufrimiento mientras no volvamos a ellos y con el tiempo, si nos estabilizamos en el testigo, puede darse el reconocimiento real y espontáneo de nuestra verdadera naturaleza original.
Mientras que tras atravesar concretamente el satori del reconocimiento del vacío de nuestra verdadera naturaleza original, nos mantenemos natural y espontáneamente apartados de los pensamientos, aunque si volvemos a ellos el sufrimiento de la existencia aparece de nuevo también.
Pero al final todo es como creemos que es y por lo tanto podemos asumir que sufrimos y seguir alguna de estas enseñanzas hasta nuestra liberación o creer cualquier otra cosa que constituirá igualmente la única realidad posible para nosotros.

² Aquí vuelve a equiparar el estado mental original con el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza original y la iluminación suprema sin punto intermedio alguno, como ocurre cuando el pensamiento se detiene en el satori.

³ La no dualidad sería la Mante Única y la mente del tiempo y el espacio sería el pensamiento.

⁴ Solo en la dualidad del pensamiento hay sujeto y objeto, samsara, sufrimiento, karma, nacimiento y muerte.

⁵ Purificar la mente no es más que liberarla de los hábitos de comportamiento, recuerdos, tendencias, preferencias y en general de todo pensamiento.

⁶ Este ejercicio invariablemente conduce al estado mental original.

⁷ Mientras vivimos pendientes de los pensamientos, el mundo que nos muestran es la única realidad posible en la que vivir, pero tras el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza original, demuestra ser solo una ilusión.