domingo

6. Hui Neng


Dajian Hui Neng/Daikan Eno
(638-713)


-1-
Todos podemos alcanzar la iluminación suprema por nuestro propio esfuerzo,¹ reconociendo instantánea y repentinamente sin necesidad de reglas ni prácticas graduales,² la esencia de nuestra mente original que no puede crearse ni eliminarse.³
Esto nos libera de la ilusión para siempre y en cualquier circunstancia nuestra mente permanece en en su estado original de no dualidad, lo que equivale a la verdad absoluta.⁴


-2-
Mientras se suceden los pensamientos, hemos de ser capaces de tener presente a la vez la esencia original de la mente, cuya manifestación son todas las cosas y no dejarnos arrastrar por ninguna idea en particular, por ninguna circunstancia en la que nos encontremos, ni por ninguno de los objetos que percibamos por los sentidos.⁵
En este total desapego, que es la característica fundamental de la esencia de nuestra mente, disfrutamos de una paz interna permanente.⁶


-3-
Nuestra mente debe ser como el espacio ilimitado y funcionar libremente, sin apegarse a la idea de vacío ni detenerse nunca en nada, ignorando cualquier distinción entre sujeto y objeto y permitiendo que todo sea lo que es.⁷


-4-
La esencia no dual de la mente, nuestra verdadera naturaleza original, es un estado de vacío absoluto del que nada puede obtenerse, lo cual no implica inexistencia o vacuidad.⁸


-5-
Todas las cosas están dentro de nuestra propia naturaleza y si no nos apegamos a ellas, nuestra actitud mental estará siempre tan vacía como el espacio.⁹


-6-
Un solo pensamiento puede llevarnos de la ignorancia a la iluminación, pero la liberación es la ausencia total de pensamientos conceptuales.¹⁰


-7-
Si permitimos que los pensamientos del pasado, el presente y el futuro se unan entre sí formando una cadena, afectarán y limitarán el funcionamiento de nuestra mente.¹¹


-8-
Los órganos de los sentidos deben funcionar libremente, sin impedir la permanente manifestación de nuestra verdadera naturaleza.¹²


-9-
Ante la más mínima discriminación, la mente se transforma en los objetos del mundo siguiendo los pensamientos que alimentemos, de lo contrario todas las cosas permanecen tan vacías como el espacio, que es sencillamente como son.¹³
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MIS COMENTARIOS

¹ Todos tenemos acceso al reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza original, pues es lo que todos ya somos, pero no todos despertamos la intención de hacerlo, ni ejercemos la disciplina y la constancia necesarias para ello.

² El reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza es instantáneo, repentino e inesperado, ya que no es un conocimiento adquirido de manera gradual. Sin embargo, los obstáculos que impiden su reconocimiento sí que pueden ser suavizados o superados mediante diversas prácticas, aunque el instante del reconocimiento no sea una consecuencia directa de estas.

³ Como la esencia de la mente original es el vacío, este no aparece ni desaparece, ni puede ser creado o eliminado por medio alguno.

⁴ El instante repentino del reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza original se conoce como satori y nos conduce directamente a la Mente Única, donde el único estado mental posible es el original, en el que los pensamientos no tienen el poder de hacer pasar la ilusión de la existencia por real.

⁵ Reconozcamos o no nuestra verdadera naturaleza, debemos permanecer siempre en nuestro estado mental original dejando al devenir a cargo de todo, mientras los pensamientos y las circunstancias de la existencia aparecen espontáneamente, teniendo en todo momento presente que no son sino la manifestación de nuestra naturaleza y no algo de cuya realidad debamos ocuparnos.

⁶ El desapego ignora la aparición de las tendencias entre lo que nos gusta y lo que no, basadas en la historia personal almacenada en la memoria y cancela así el deseo y la aversión, permitiendo que nuestra naturaleza original se exprese como plenitud, dicha y paz permanentes.

⁷ Esta es una definición perfecta del estado mental original.

⁸ Esta definición corresponde a la esencia no dual de la Mente única, que no es otra que el Vacío Absoluto, distinto del vacío de la dualidad que tiene su opuesto.

⁹ Identificados con el cuerpo y la mente, nos parece que los objetos y los seres del mundo están fuera de nosotros, pero en realidad cuando el testigo de la experiencia se percata de que toda la manifestación es su propio reflejo, se reconoce como la Mente Única, fuera de la cual nada puede tener cabida. Por eso, tan ridículo es apegarse a alguna parte de esa manifestación, como lo sería para el cuerpo apegarse a los dedos, los brazos o los pies que ya le pertenecen.

¹⁰ Los pensamientos pueden llevarnos de la identificacion con la persona al testigo y viceversa, pero sólo su ausencia nos garantiza la liberación total en el reconocimiento de la Mente Única.

¹¹ El tiempo, el espacio, el pasado, el presente y el futuro, son características de la mente. Cuando nos involucramos en ellas, quedamos a merced de los hábitos del pensamiento y el karma, perdiendo la libertad del estado metal original y su espontáneo perfecto funcionamiento.

¹² No es necesario bloquear el libre funcionamiento de los órganos de los sentidos para evitar que nazcan los pensamientos, porque el desapego es la caractristica fundamental del estado mental original, que puede tratar libremente con la percepción y resolver cualquier asunto que se presente sin necesidad de identificar e interpretar cada detalle de lo percibido, como sí hace el pensamiento.

¹³ El estado mental original, como todos los demás estados mentales, es inestable. Si la atención se fija en alguno de los pensamientos involuntarios que surgen contínuamente, aparece el mundo en toda su complejidad conceptual, hasta que le retiramos de nuevo la atencion y todo lo percibido pierde su entidad propia y regresa al vacio del que en realidad nunca salió.